Chile

30 mil personas estarían afectadas con arsénico en Antofagasta

Luego de las conclusiones de un Estudio de Metales Pesados elaborado por la Universidad Católica de Chile, la Seremi de Salud en la región de Antofagasta estimó en 30 mil las personas posiblemente afectadas con altos niveles de arsénico. La situación es alarmante!

La Seremi de Salud en la región de Antofagasta estimó en 30 mil las personas posiblemente afectadas con altos niveles de arsénico, luego de las conclusiones del estudio de metales pesados elaborado por la Universidad Católica de Chile.

La estimación se dio en base a que el 8% de la población en Antofagasta posee este metaloide con niveles por sobre la norma, por lo que dicha cifra es asimilable al porcentaje total de la ciudad, según dijo la seremi de Salud en la zona, Rossana Díaz.

El Colegio Médico calificó los resultados como “alarmantes” y llamó al Gobierno a decretar una alerta sanitaria.

Hugo Benítez, presidente del departamento de Medio Ambiente del gremio en la zona, señaló que actualmente una gran cantidad de personas podrían estar desarrollando distintos tipos de cáncer.

El consejero regional y presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Ricardo Díaz, insistió en la necesidad de fortalecer las políticas públicas sobre el manejo de metales pesados en la ciudad.

La seremi de Salud en la región consultará a nivel central del Gobierno para levantar una alerta sanitaria. Además se estudia la posibilidad de recurrir a fondos para financiar los exámenes a nivel primario para toda la población.

En tanto, en los próximos dos meses podrían conocerse los resultados de los exámenes epidemiológicos a las 140 personas identificadas con altos niveles de arsénico.

Fuente:https://www.relaves.org/post.php?id=35

Chile

Preocupación por calidad de vida en Andacollo e historias de esperanza de El Toro / audio y Nota

Las montañas de Andacollo (provincia de Elqui, en la IV Región de Coquimbo), han sido reconocidas tradicionalmente como zonas de fe, de peregrinaje, las que desde hace mas de cuatro siglos se relacionan con la figura de la imágen de la virgen María instalada en este lugar, donde se realiza una de las procesiones de veneración más importantes de Chile, con cientos de miles feligreses que años tras año acuden a este lugar.

Sin embargo este territorio de devoción religiosa, desde el año 2009 está declarada como zona sobre saturada por la contaminación generada a causa la explotación de industrias mineras (Teck y Dayton), donde se han venido realizando una serie de urgentes medidas en planes de descontaminación, sin embargo, según se ha señalado, se han establecido bajo un marco normativo chileno ambigüo y permisivo que está lejos de cumplir con el estándar internacional en la calidad del aire de acuerdo a directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Recientemente en Andacollo se ha dado a conocer un estudio de estudiantes de Trabajo Social de la Universidad de Chile y de Biotecnología de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) relacionado con la calidad de vida e índices sociales en Andacollo como también sobre la polusión y sus consecuencias en los habitantes. Del mismo modo, se realizó un estudio sobre historias de El Toro, pequeña localidad que es parte de la comuna de Andacollo la que también da un testimonio de esperanza.

Para hablar de estos temas, a continuación las palabras de Luis Pouchucq, profesor de la UTEM y presidente de la organización CODECIAM, quien coordinó los estudios. También con Yimmi Zuleta, vecino y dirigente de El Toro y Paula Uriarte, nueva vecina en Andacollo.

 

Fuente:https://cl.ivoox.com/es/preocupacion-calidad-vida-andacollo-e-audios-mp3_rf_30728516_1.html

Chile

Ingresó estudio de impacto ambiental de proyecto minero de tierras raras en Penco

Este viernes ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero BioLantánidos que pretende instalarse en la comuna de Penco, justo en los cerros detrás de la ciudad y desde donde fluyen los esteros hacia la zona poblada. La faena de extracción de minerales denominados “tierras raras” son ampliamente cotizadas por las potencias del primer mundo y que pese a propagar discurso innovador y propagandístico, podrían dejar graves consecuencias en nuestra zona al alimentar crecientes y vertiginosos nuevos rubros tecnológicos

Según indicó el EIA la faena minera tendría “una capacidad para procesar hasta 240 toneladas/hora de mineral, para producir de 1.700 toneladas anuales de Concentrado de Tierras Raras”

Este proyecto de extracción minera tendría 6 zonas de extracción. Estas zonas de extracción fueron denominadas como: “ZE Luna, ZE Renata, ZE Victoria Sur, ZE Victoria Norte, ZE Maite y ZE Alexandra, y 3 zonas de disposición (ZD), correspondientes a ZD Júpiter, ZD Urano y ZD Neptuno”

Además se dispondrían de 3 zonas de disposición de material estéril y maicillo granítico lavado, además una planta de procesamiento, y 2 zonas de acopio temporal para capas de suelo vegetal, entre otras faenas como habilitación de caminos y obras temporales de construcción.

Para el procesamiento de los minerales, el EIA indica que la empresa realizaría: “un proceso cerrado de desorción continua y contempla las siguientes etapas: extracción del mineral del yacimiento, transporte mina-planta, recepción de materia prima, mezclado y desorción, separación de sólidos finos, espesamiento y desaguado de fondos de sedimentadores de finos, precipitación, espesamiento y filtrado, extracción, filtrado, secado y calcinación de carbonatos de tierras raras, para lograr el producto final, Concentrado de Tierras Raras”. Junto a esto indicaron que considerarían “la recirculación de agua para la reutilización en el proceso tanto del agua como de los reactivos empleados, para lo cual se contará con una planta de acondicionamiento”

La empresa reitera que el agua que utilizará “será abastecida mediante captación de agua en los esteros Penco y El Cabrito – de los cuales se cuenta con los respectivos Derechos de utilización de agua-, la cual será enviada a la Planta de procesamiento mediante tubería para su almacenamiento en estanques”

Ahora la empresa también especificó que el proyecto modificaría parte del oleoducto San Fernando – Talcahuano “en una extensión de aproximadamente 1.300 metros, debido a que una de las zonas de extracción (ZE Maite) requiere del uso de la superficie en donde actualmente se emplaza parte de esta infraestructura”

El proyecto actual considera una mano de obra máxima de 90 personas durante su construcción de 140 durante su operación. Este estudio de impacto ambiental fue desarrollado por la empresa de ingeniería, tecnología y consultorías INERCO.

 

El proyecto es propiedad del grupo financiero Larraín Vial a través de la empresa Minería Activa. Su representante legal Arturo Albornoz Wegertseder en representación de la empresa Rare Earth Extraction UNO o (REE UNO por sus siglas en inglés).

Este proyecto recibió financiación por el Programa Fénix, unos fondos que buscaban potenciar la exploración minera y que fueron creados en 2011 por CORFO. El fondo de inversión Lantánidos (Inversiones Mineras S.A.) benefició a la empresa REE Uno Spa, con un monto de inversión de 4.828.401 dólares.

Inicialmente la empresa había presentado un proyecto que fue desistido por la propia minera en mayo de 2016. En enero de ese mismo año, el primer proyecto de planta de extracción de Tierras Raras – El Cabrito también fue desistido en febrero.

En julio de 2016 la empresa presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que fue rechazada en agosto del mismo año por el Servicio de Evaluación Ambiental

El proyecto inicial consideraba que el material agotado en el proceso industrial pretende ser depositado en las propias quebradas de la zona, sin realizar ningún tipo de impermeabilización, con lo cual las lluvias podrían llevar este material hacia la ciudad de Penco o las zonas habitadas en el borde periurbano

En el presente EIA, la empresa asegura que “las zonas de disposición se ubican en pequeñas cuencas de quebradas para ser rellenas en lo posible hasta su parte alta, de tal modo que no se interfiera con cursos de aguas provenientes de una cuenca superior” y reafirma que “No se requiere de un sello impermeable en la superficie de la cuenca ya que los suelos o maicillos del relleno no tienen ni tendrán ninguna lixiviación, además de la impermeabilidad del suelo natural”

Cabe recordar que la escasa fiscalización y el frecuentemente raquítico cumplimiento de los permisos otorgados por la institucionalidad ambiental a las empresas extractivas podría poner en alto riesgo a la población local. Por lo tanto sería una apuesta demasiado peligrosa confiar en el nuevo discurso de la “sostenibilidad” empresarial que por definición esta hecha para impulsarse a si misma económicamente, con el menor costo posible y en detrimiento de la población que podría sufrir los impactos socioambientales y la ilusión de puestos de trabajo de dudosa calidad y escasa continuidad en el tiempo.

 

Fuente:http://www.agenciadenoticias.org/ingreso-estudio-de-impacto-ambiental-de-proyecto-minero-de-tierras-raras-en-penco/

Chile

Constanza San Juan, vocera de Asamblea por el agua de Huasco Alto: “La herida que deja Barrick es muy grande”

Activista y actual vocera del movimiento socioambiental que tiene en las cuerdas a Pascua Lama, Constanza San Juan conversó con Tierra Culta sobre los últimos acontecimientos de este polémico proyecto que podría ser cerrado y clausurado definitivamente por el Tribunal Ambiental de Antofagasta. ¿Cómo lo espera la comunidad y de qué manera afectó a los lazos de los habitantes de Alto del Carmen? Esto y más, lo conocemos en la siguiente entrevista a la integrante de la Asamblea por el Agua del Huasco Alto.

 

¿Cuál es el ambiente que hay después de los últimos alegatos de Pascua Lama para evitar su cierre definitivo?

El ambiente es de expectativa, sin embargo hay que decirlo, que estamos con emociones encontradas.  Por un lado con temor, porque sabemos que Barrick está haciendo todo lo posible por dar vuelta este fallo, pero al mismo tiempo estamos muy contentos de que por primera vez la Superintendencia de Medio Ambiente está realizando su trabajo que es justamente defender a las comunidades y el medio ambiente. En los alegatos de reclamación, cuando Barrick presentó sus descargos, la defensa de la Superinendencia fue tan buena y su argumento es tan fuerte, que no entenderíamos cómo es que se pudiera dar vuelta el fallo sino lo es por una presión política.

Hay mucha gente que dice que hay que tener ojo con el Tribunal de Antofagasta, porque sus fallos no son muy beneficiosos para la comunidad, siempre tendiendo a la negociación y a  la compensación. Eso nos da un poco de miedo. Pero se ha demostrado que aquí hay una empresa que ha estado afectando al medio ambiente, perjudicando la salud y destruyendo lazos sociales de la comunidad por ya más de 18 años, y quizás más si nos vamos a las prospecciones y los sondajes.

Una vez que se instala Pascua Lama empezaron muchos conflictos entre los propios habitantes, los propios vecinos; con unos a favor y otros en contra. ¿Se pueden sanar esas rupturas una vez que se vaya Pascua Lama?

Yo creo que la herida que deja Barrick es muy grande, sobre todo en las comunidades indígenas diaguitas, también dentro de las propias familias y bueno, en general con las comunidades locales, que tenían una potencia increíble de capacidad de autogestión, con lazos muy fuertes que les permitían sustentarse por sí solas antes de que les entrara la idea de trabajar para las mineras. Entonces, la situación es que por un lado tenemos los efectos graves en cuanto a que se terminó esa tradición de un territorio auto sustentado y la dignidad, a la vez que se rompen muchos vínculos.

Pascua Lama enfrenta hoy un proceso de sanción que consiste en el cierre y clausura de su proyecto. La empresa apeló y hoy la justicia se encuentra deliberando sobre si acepta o no sus alegatos.

Pero no todo es tan malo. Hoy podemos decir que por el lado de las juntas de vecinos en Alto del Carmen se dan experiencias muy interesantes en positivo que dan una luz de esperanza de que se sane el tejido social. ¿En qué sentido? De que el mismo proceso de estar ante una empresa como Barrick y este proyecto contaminante ha permitido pensar el territorio y darse cuenta de que wow! tiene muchas cosas que defender y de las que sentirse con orgullo. Eso ha llevado a la misma gente a tener proyectos propios, sobre todo en rescate patrimonial y salvaguardar actividades tradicionales y sociales antiguas, como las vendimias o las fiestas del verano. Hoy surgen también festivales y veladas comunitarias. Eso justamente va en el sentido de recuperar y defender lo que estábamos perdiendo como tradiciones.

Sin embargo, por  el lado de las relaciones entre las comunidades indígenas está muy difícil que se una la gente, porque todo este proceso abrió la llave para que una sección diaguita se abriera a negociar no solo con esta empresa, sino con los proyectos nuevos, como por ejemplo la empresa Nueva Unión, así que hoy tenemos esa tensión a no ser que esos indígenas vuelvan a entender que lo verdaderamente diaguita es cuidar y proteger nuestra tierra, no andar buscando dineros, ni negociaciones.

¿Qué pasa con el miedo a la falta de trabajo que mencionan los grupos que favorables a estos proyectos mineros? El Valle del Huasco sigue siendo de las zonas con más desempleo del país.

Bueno, esa es una de las grandes piedras en el zapato que tenemos como movimiento, como asamblea, como personas que estamos en contra de estos proyectos, porque mucha gente se nos tira encima y nos dice “ya pero si no quieren minería, entonces ¿qué? ¿Qué proponen” y es como “¡Chuta! Estamos luchando contra una gigante, una de las transnacionales más poderosas del mundo que es Barrick Gold, con todos sus secuaces detrás, con redes negras y oscuras de poder, y con todo eso encima, hay que sumar que las personas que defienden la tierra somos perseguidas, llamadas ¡terroristas! y además tenemos que armar una solución a la minería”. Pero hemos entendido que tenemos que proponer, y lo que estamos haciendo es asumir nuestra diversidad y emprender cosas nuevas, y esas son primero rescatar las tradiciones; nuestro patrimonio, dándole valor agregado a la agricultura, rescatándola, darle valor al trabajo de los crianceros, del que viven tantas personas. A los productos típicos, ¡En el valle del Huasco tenemos dos denominaciones de origen! El pisco y el pajarete, que es uno de los primeros vinos que se hizo en Sudamérica. Allí hay una serie de productores que están ganando medallas internacionales que salen al exterior.

Tenemos mucha riqueza para decir que esto sí da para vivir y es lo que se viene ahora, ¡y por mucho tiempo! Va a dar para subsistir por mucho tiempo más porque se conserva a largo plazo, no así una empresa extractivista que nos va a dejar el hoyo, se van a ir y nos va va a contaminar. El turismo se abre como una alternativa, pero obviamente el turismo sostenible. Estamos todos de acuerdo con que no queremos ser un “Valle del Elqui II”, o tener un turismo masivo e invasivo, queremos un turismo respetuoso de visitantes que vengan a valorar el territorio, a quererlo y colaborar en su resguardo. También se está trabajando con cooperativas, una forma de organización para emprendimientos que está surgiendo con fuerza en el Valle del Huasco y a la que le que estamos prestando atención.  Es otra lógica de producción más solidaria, con respeto a la comunidad y al medio ambiente.

¿Qué pasa con el proyecto minero Nueva Unión? ¿Qué visión tienes considerando que ese proyecto ha hecho un trabajo mucho más fino de acercamiento a la comunidad? Algo muy diferente de Barrick que tomó la política que suele seguir en África o en los demás países latinoamericanos, imponiéndose, sin hablar con nadie. 

Con Nueva Unión pasa que ellos mismos han declarado que “no van a cometer los mismos errores que Barrick”. Es decir que Barrick ha colaborado para ser el peor referente en todos los sentidos. Eso pasó porque la empresa canadiense subestimó a las comunidades y a la Región de Atacama entera, porque pensaban que no íbamos a cachar ni una, que éramos ignorantes, pero les demostramos que no era así. Allí hay un contrapunto con Nueva Unión que ha hecho un trabajo de relojería podríamos decir. Son más calladitos, pero han estado juntándose con gente, tienen productoras y hacen eventos, dan cosas; pero lo importante acá es que aunque hagan todo eso, hoy en día que tenemos más fuerza, porque debemos estar monitoreando múltiples proyectos, para decirles no a la que llamamos “la nueva devastación”. Es uno de los proyectos más grandes de Sudamérica. Sabemos que no lo vamos a permitir y pese a todo el trabajo que ellos han hecho, a todos sus supuestos aliados que tienen sabemos que sólo son unos pocos y la comunidad está la mayoría en su contra.

¿Hay algún cambio entre la administraciones de Bachelet y Piñera en el tratamiento a los conflictos socioambientales en el Valle del Huasco?

A grandes rasgos los gobiernos de izquierda, de esa izquierda entre comillas, y de derecha han sido lo mismo. En cada uno de sus periodos o nos han perjudicado o se judicializan las cosas, pero apoyan los proyectos a cómo dé lugar. La diferencia que vemos hoy como territorio en lo local, es la presión de Baldo Prokurica, que no pasa desapercibido, por algo lo eligieron, Nueva Unión es uno de los proyectos más importantes para el Ministerio de Minería.

¿Qué esperanza tienen las comunidades para poder cambiar estos proyectos?

Bueno ahí desde la misma experiencia de Pascua Lama se saca esperanza. Hace dieciocho años fueron agricultores, crianceros y gente que nunca fue a la universidad los que se plantaron a denunciar que iban a destruir los glaciares. No se necesitaban científicos, sino que era sentido común y conocimiento ancestral sobre la tierra. Fueron ellos quienes ven 18 años después en los papeles de los juicios, que tenían razón.

Pensamos que vamos a tener razón ahora con Nueva Unión, Pachuy, Aguas Claras, El Encierro. Hay cambios de dirigentes, de vecinos, pero seguimos siendo una gran familia que no solo está en la parte alta, sino en todo el valle con las cuatro comunas de la provincia en el Movimiento Socioambiental del Valle del Huasco.

Y ya hay mucha gente que antes no nos quería y que ha cambiado de parecer; hay voluntad de hacer turismo sostenible, agricultura y sí, tenemos una gran masa de gente que sigue empecinada en buscar tener mucho empleo a costa de estos proyectos mineros. Pero sabemos que tenemos la razón y se puede dar vuelta esa situación.

Para terminar: ¿Qué consideras que es lo más lindo del Huasco y le recomendarías a la gente a conocer.

Yo creo que todo el valle, pero me cuesta ¡Me cuesta decir una sola cosa! Me la voy a jugar por hablar de la cordillera, de las formas geológicas que tienen las montañas; sus glaciares, los ríos que son maravillosos; ríos prístinos donde todavía puedes tomar agua directa del cauce desde algunos de ellos. Es el agua más rica del mundo y me encantan los atardeceres con los colores que cambian de los cerros, eso parte de la belleza del Huasco Alto.

 

Fuente:https://www.elarrebato.cl/2018/11/30/constanza-san-juan-vocera-de-asamblea-por-el-agua-de-huasco-alto-la-herida-que-deja-barrick-es-muy-grande/?fbclid=IwAR0UZXqqQvdJtetQ7kGVvtTANp9PTu6ikydxxX6fjdHxiWC6-3FuxpOetQQ

Chile

Aysén: Toxicólogo ambiental alertó sobre efectos de exposición constante a metales pesados y gases tóxicos

Una intensa gira por la región de Aysén realizó el toxicólogo ambiental de la Universidad de Chile y presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico, Dr. Andrei Tchernitchin. El especialista fue invitado por varias organizaciones regionales con el fin de informar sobre los impactos de la actividad minera en la salud de las personas y los ecosistemas, y para dar cuenta de los resultados de la intoxicación por plomo, arsénico y mercurio en  pobladores de Alto Mañihuales producto de la operación de minera El Toqui, hoy de Laguna Gold.

Andrei Tchernitchin, del Colegio Médico de Chile

El viernes 23 en Coyhaique (invitado por Codesa, Codeff Aysén y la Corporación Justicia y Paz), el sábado 24 en Puerto Ingeniero Ibáñez (Agrupación “Puro Ibáñez”) y el lunes 26 en Chile Chico (Antukulef), el médico entregó información sobre los efectos fisiológicos, neurológicos y psicosociales de la exposición constante de los trabajadores y población a altos niveles de metales pesados y gases tóxicos, muchos de ellos presentes en las actividades mineras.

Esto, producto de la ofensiva que las australianas Equus Mining y Laguna Gold, y las canadienses Mandalay Resources (controladora de Cerro Bayo) y Gold Corp (con concesiones de exploración), están llevando adelante en la región, particularmente en la cuenca del lago General Carrera.

El profesional apuntó a un tema que ha sido omitido por algunos sectores, relacionado con el drenaje ácido que se genera ya en el proceso de prospección y extracción, antes incluso que en el de procesamiento y disposición de relaves.

“Cualquier ruptura de roca, con sulfuros por tener muchos minerales, forma ácido -por oxidación en contacto con el agua- y ese ácido drena y disuelve los elementos que se encuentran en la roca y en las arenas” explicó, detallando que tanto el ácido sulfúrico resultante como los metales pesados no disueltos y expuestos en alta concentración, tienen la capacidad de contaminar napas y cursos superficiales de agua, que luego son ingeridas por las personas y los animales.

Tal información, junto con los efectos de estos contaminantes en la salud de las personas, fue la que puso a disposición en los talleres, antecedentes no informados por las empresas ni los organismos del Estado. Por ello, indicó Tchernitchin que “me parece preocupante que se traten de instalar las empresas mineras, que van a producir graves problemas. Pero me parece muy bueno, o reconfortante, que la población esté consciente de eso, por tanto mi función es darles los argumentos para que puedan resistir a la tentación de lo que les ofrezcan”.

Más aún, agregó, cuando una de ellas, Laguna Gold, pretende instalarse en las cercanías de Puerto Ingeniero Ibáñez y ya demostró que en su operación, en lo que corresponde a los relaves, ha generado un grave daño ambiental y para la salud de las personas.

Para Marlina Orellana, presidenta de la agrupación “Puro Ibáñez”, la visita de Tchernitchin “nos sacó de bastantes dudas, fue muy bueno, muy gráfico. Tuvimos claridad con respecto a lo que él nos quiso informar, la contaminación con todo lo que significa la minería, tanto para las personas, el medio ambiente como para los animales”.

La dirigenta se refirió, también, a la omisión por parte del Estado de su responsabilidad de informar a la población. “Tenemos que ser nosotros, quienes nos conformamos como pueblos, como ciudades, las que tenemos que investigar y traer a personas que nos digan o informen sobre lo que otras instituciones nos podrían explicar” puntualizó.

Por su parte, la vecina de Puerto Ingeniero Ibáñez, Rayén Cayún indicó que “eso es lo que nosotros no queremos hoy día.  No queremos que haya más mineras, las que ya están que se queden donde están, pero que no abarquen más territorio”.

Un tema al que dio relevancia especial el especialista fue a los efectos que los metales pesados tienen en las personas durante su proceso de gestación, conocido como imprinting, y que derivan en patologías que se desarrollan muchos años después.

También, cómo junto a diversos tipos de cáncer, la exposición a contaminantes provenientes de faenas extractivas y procesamiento de mineral, inciden en patologías de tipo neurológicas, genéticas o de motricidad.

 

Fuente:https://www.elciudadano.cl/chile/aysen-toxicologo-ambiental-alerto-sobre-efectos-de-exposicion-constante-a-metales-pesados-y-gases-toxicos/11/29/

Chile

Nuevo libro analiza cómo las democracias, la política y los mercados son afectados por la íntima relación entre corrupción y extractivismos

Organizaciones ambientales chilenas y latinoamericanas y académicos locales lanzarán este lunes 3 de diciembre el libro “Extractivismos y Corrupción: Anatomía de una íntima relación”, del destacado investigador, Eduardo Gudynas, quien es una de las voces mundiales al momento de analizar los conflictos socio ambientales  y los impactos de los llamados extractivismos en las democracias, la economía y los mercados de América Latina.

Este libro no es una guía anti-corrupción, pero su énfasis es exponer la relación entre los megaproyectos extractivistas que se están desarrollando o se han ejecutado en los últimos años, y las crecientes y alarmantes prácticas de descomposición de la ética democrática, política y de respeto a los derechos ciudadanos y de la naturaleza. Todo lo cual genera la resistencia de las comunidades locales, el rechazo de la ciudadanía expresado en la protesta social en las calles, y el cuestionamiento al equilibrio de los mercados.

El libro “Extractivismos y Corrupción”, será presentado por su autor, Eduardo Gudynas, y será comentado por el periodista y director de la Radio Universidad de Chile, Patricio López, por la Investigadora y académica de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Mayarí Castillo, y el director del Centro Ecocéanos, Juan Carlos Cárdenas.

La cita a la cual invita el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), en conjunto con la Editorial Quimantú y el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL), tendrá lugar el lunes 3 de diciembre a las 18:30 en el Museo Benjamín Vicuña Mackenna (Av. Vicuña Mackenna #94, Providencia).

 

Corrupción y extractivismos en Chile

Los llamados extractivismos están presentes en todo el continente y Chile no escapa a ello, especialmente en lo que respecta a minería. No son pocos los que incluso entienden que la propia conformación del Chile contemporáneo dependió de ese y otros usos similares de la Naturaleza, como los aprovechamientos de la industria forestal o el último gran despojo al patrimonio del país y de las comunidades como fue la Ley de Pesca, donde parlamentarios han estado en la cárcel y más de una veintena están siendo investigados por recibir dinero de empresa pesqueras.

Minería, forestal y pesca, y otros sectores, como el energético, agro-alimentario o inmobiliario, comparten cualidades como estar ancladas en localidades específicas, pero a la vez su mercado está orientado a Asia, Europa, Estados Unidos o Brasil.

A pesar que la apropiación de los recursos naturales no es nueva, las bondades del extractivismo ahora son imposibles de sostener, especialmente frente a una clase política cuestionada y a la evidencia de una creciente corrupción que ha alcanzado dimensiones continentales.

Pascua Lama de Barrick Gold, la Ley de Pesca de familias pesqueras y políticas, el puente en Chiloé, donde está OAS y empresas asiáticas, son algunos de los ejemplos entre extractivismo y corrupción.

Estos temas, han generado la preocupación académica y ciudadana acerca de la corrupción y se han comenzado a develar secretos que se guardaban en oficinas estatales, instituciones financieras y sesiones parlamentarias, entre otros sectores.

Muchos de esos casos han sido denunciados durante años por organizaciones ciudadanas, sindicatos y otros activistas, pero sus voces fueron desoídas o incluso anuladas por el poder político y empresarial. Hoy queda en claro que no exageraban.

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Fuente:Ocmal, Olca , Quimantú

Chile

Protección del medio ambiente y minería

El concepto medio ambiente definido legalmente desde 1994, corresponde a una definición de carácter amplia, comprensiva no sólo de sus componentes más generales como son, el suelo, el agua y el aire, sino que también el patrimonio cultural. En consecuencia, la evaluación ambiental de proyectos iniciada a contar de abril de 1997 a través del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental incrementó el hallazgo monumentos nacionales, entre los que se encuentran los restos arqueológicos y su correspondiente protección.

Entre las actividades sensibles en estos temas encontramos, los proyectos mineros, de infraestructura vial, en incluso la construcción de puertos, obligando al rescate vestigios de pueblos ancestrales. Sin embargo, por primera vez se originaría un conflicto en entre la explotación propia de la industria minera y la conservación del patrimonio cultural para el caso de que una sustancia concesible es a la vez sustancia fósil, por tanto de carácter paleontológico, de valor cultural y por tanto afecto a conservación. En este sentido, durante la década de los años 80, se otorgaron concesiones mineral sobre mantos de fosforita, sustancia minera que procesada es de mucha utilidad como fertilizante agrícola, proyecto ejecutado por una empresa de la III Región. Este proyecto había sido evaluado y aprobado por la Autoridad Ambiental de la época (Corema III Región).

Sin embargo, a mediados del año 2001, un informe paleontológico difundido en un Congreso Mundial de Paleontología realizado en la República Argentina, consideró a la Zona de los Dedos, localizada en la cercanía costera de Caldera, como un sitio único por su riqueza a nivel mundial. Consecuentemente, el descubrimiento de restos fósiles puso en conflicto intereses de producción y conservación.

Esto motivó una demanda por Daño ambiental del Consejo de Defensa del Estado, como garante de la protección ambiental y en juicio breve llego a una Transacción o acuerdo que hizo posible la conservación de restos fósiles – con más de 10.000 años de antigüedad-y la explotación resguardadas de otras áreas menos rica en restos paleontológicos compuestos, entre otros por dientes de megalodondes o Tiburones Gigantes que existieron petrificados en esta zona hace miles de años, entre otros.

Lo anterior da sentido a la gestión sustentable de actividades que perecerían contrapuestas

 

Fuente:http://www.portalminero.com/pages/viewpage.action?pageId=159908884

Chile

PDI investiga destrucción de fósiles de 20 millones de años en camino construido para una mina

Una serie de fotografías enviadas vía Facebook a la página de la Red Regional No + Mineras, difundidas el lunes 12 de noviembre, fueron la hebra que dio inicio a un procedimiento policial en manos ya del fiscal de Chile Chico, Alvaro Sanhueza. Se trata de la destrucción de fósiles marinos datados entre 19 y 20 millones de años, en el sector Pampa Castillo de la Meseta Cosmelli, en la comuna de Chile Chico, que se habrían producido en el proceso de construcción y/o mantención del camino que da acceso a la ex mina El Furioso de Cerro Bayo, controlada hoy por la canadiense Mandalay Resources.

Las pesquisas están en manos de la Brigada Investigadora de Delitos Medioambientales (Bidema) de la PDI, efectivos de cuya sección intentaron llegar durante la semana pasada al sector sin poder acceder al lugar exacto.

Según relató en su ocasión la montañista que hizo el registro fotográfico, quien solicitó reserva de su identidad, el registro se obtuvo a principios de noviembre. “Con la intención de hacer un fin de semana diferente, quise salir y elegí esta montaña sin saber que era la mina El Furioso. El día 30 llegué al camino y dormí esa noche a orillas de éste” indicó. Al día siguiente procedió al último tramo para llegar a la cumbre, encontrando en el camino de acceso “gran cantidad de fósiles en él, muchos de ellos totalmente dañados, sin dejar de nombrar la cantidad de bosque nativo que dejaron a su paso destruido” puntualizó.

Al hacerse públicos los antecedentes la PDI contactó a integrantes de la Red Regional No + Mineras con el fin de recabar más antecedentes (fotografías, contexto y ubicación exacta), los cuales les fueron entregados para que se establezcan los hechos y eventuales sanciones.   

Según diversas fuentes, ese camino habría sido construido en el contexto de la operación de la mina El Furioso a mediados de la década pasada, aunque primero fue una huella de desplazamiento animal.

Consultado el paleontólogo especialista de la Universidad Austral de Chile en Valdivia, profesor Enrique Bostelmann, quien además dispone de los permisos formales de excavación paleontológica en el área, señaló que “efectivamente, en ese tramo la ruta atraviesa por niveles fosilíferos de las formaciones geológicas Guadal, San José y Ligorio Márquez. Puntualmente, el área donde se encontraron los fósiles destruidos corresponde a afloramientos de la Formación Guadal, con una edad de entre 20 y 19 millones de años y que representan el fondo arenoso de un mar poco profundo durante un evento transgresivo del Océano Atlántico, tradicionalmente denominado ‘Mar Patagoniano’”.

Hoy se busca dilucidar “si la destrucción de dichos fósiles se produjo durante la construcción original del camino o si es producto de intervenciones nuevas para continuar operaciones, toda vez que su materialización no tuvo originalmente otro objetivo que dar soporte a operaciones mineras, dando empleo a unas personas durante dos veranos” señaló al respecto, Peter Hartmann, presidente de la Agrupación Aisén Reserva de Vida.

El dirigente ha alertado en varias ocasiones “el riesgo hacia yacimientos paleontológicos y arqueológicos por operaciones mineras, tanto en ese lugar como en los sectores donde prospecta Equus Mining (“Los Domos”) y Laguna Gold (Katterfeld en el área de Ñirehuao-Baño Nuevo), advertencias que suelen caer en el vacío”, recordando que los vestigios arqueológicos y paleontológicos, por el solo ministerio de la ley, son monumentos nacionales.

 

Fuente:https://laprensaaustral.cl/nacional/pdi-investiga-destruccion-de-fosiles-de-20-millones-de-anos-en-camino-construido-para-una-mina/?fbclid=IwAR0hJnWD6TETdbJA3dR27nxMf3INlVOzjmwXcg77J89T35QxBs5H04mzON4

Chile

Institucionalidad ambiental: sin fundamento válido no hay decisiones legítimas

El sistema no da garantías a la ciudadanía ni a los observadores independientes de la validez de los “fundamentos técnicos” de las decisiones que toma, las cuales, consecuentemente, resultan ilegítimas y terminan siendo resistidas.

La eventual modificación del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) impulsada por el gobierno, a veinte años de su creación y a menos de ocho años de su modificación, invita a debatir si es necesaria o no su reforma, lo cual exige, como primer paso, evaluar su desempeño. De acuerdo con el “Mapa de conflictos socioambientales en Chile” que elabora el Instituto Nacional de Derechos Humanos, de un total de 142 conflictos ocurridos en los últimos años en nuestro país, 115 (un 81%) se han producido en el marco del proceso de evaluación ambiental. Si tomamos como indicador la conflictividad suscitada por el SEIA (CELCO, Hidroaysén, Alto Maipo, Dominga, Isla Riesco, etc.), no cabe más que admitir que el sistema tiene problemas.

Esta conflictividad puede explicarse por varios factores. Uno de ellos, quizá el más importante, es que el sistema no da garantías a la ciudadanía ni a los observadores independientes de la validez de los “fundamentos técnicos” de las decisiones que toma, las cuales, consecuentemente, resultan ilegítimas y terminan siendo resistidas.

En lo medular, el SEIA tiene dos propósitos: identificar los impactos ambientales que provocará un proyecto y definir medidas idóneas para mitigar, reparar o compensar aquellos impactos que se consideren “significativos”. Visto desde este punto de vista, el SEIA es un sistema de producción de conocimiento que, a diferencia de la Ciencia, que también es un sistema de producción de conocimiento, adolece de un conjunto de errores de diseño, que hacen que sus resultados no puedan considerarse válidos.

La Ciencia confía en que los hechos que establece son verdaderos. Esa confianza no descansa en la sabiduría de los científicos ni en el uso del método científico, sino en el imperio de dos principios básicos que rigen la institución: el «desinterés» y la «evaluación de pares». Las y los científicos orientan su acción, en primer lugar, por un código ético que tiene entre sus principales valores, el desinterés. Esto significa que el científico debe investigar desinteresadamente. Cualquier resultado que obtenga en su trabajo le reportará la misma recompensa. Bajo esas circunstancias, el científico no se ve tentado a sesgar ni manipular sus resultados. El desinterés institucionalizado se convierte en garantía de libertad y honestidad científica. Por otra parte, el trabajo del científico está siempre sometido a la vigilancia de una comunidad científica. Los científicos que conforman esta comunidad son quienes juzgan si los resultados de una investigación son válidos o no. ¿Por qué? Porque sólo un científico está en condiciones de juzgar si las teorías, métodos y materiales usados en la investigación de otro científico son los idóneos. Ambas cosas combinadas e institucionalizadas dan garantía a la Ciencia de que el conocimiento que produce es verdadero y, por lo tanto, válido para tomar decisiones que aspiren a ser consideradas legítimas.

El SEIA no cumple ninguno de estos requisitos. En primer lugar, la investigación la lleva a cabo el propio interesado (el titular del proyecto), por medio de una consultora que contrata para estos efectos. Este esquema le concede al titular la facultad de determinar todos los elementos críticos de cualquier investigación: definir el área de afectación, seleccionar los parámetros para describir el ambiente, identificar los impactos “significativos” del proyecto, y proponer medidas de mitigación, reparación y compensación, entre otros aspectos. Los expertos de estas consultoras no tienen ninguna autonomía para definir nada de lo anterior. Todo lo deciden sus superiores y éstos lo negocian con el cliente. Y ya se sabe: el cliente siempre tiene la razón. En buenas cuentas, el proceso de producción de conocimiento está completamente supeditado al interés. Así, no es de extrañar que los impactos identificados en estos estudios sean relativamente pocos, que sólo una fracción de ellos tenga el carácter de “significativo”, que las medidas propuestas para hacerse cargo de esos impactos sean en su mayoría de compensación, en lugar de ser medidas de mitigación efectiva o reparación, y que, en general, esas medidas resulten irrisorias a los ojos de la ciudadanía o de cualquier experto independiente.

Por otra parte, las consultoras no tienen una contraparte científica que juzgue la calidad de su trabajo. El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) no actúa como un sistema de vigilancia científica. Se limita a llevar un registro de las consultoras (en lugar de acreditar su capacidad, como ocurre con la CNA en Educación Superior) y elaborar guías metodológicas que son de uso voluntario. Si estas guías no son usadas o son mal usadas, el SEA no puede hacer nada al respecto. La legislación establece sólo dos resguardos de la calidad científica de estos estudios. El primero es que las metodologías que se usen deben estar “justificadas”. Pero la justificación es algo que también queda en manos de los titulares, y no hay nada que impida al titular usar la metodología que más le convenga y luego justificarla de cualquier manera. El segundo resguardo es la participación de los distintos servicios públicos con competencia técnica (SAG, SERNAGEOMIN, CONAF, etc.), los cuales pueden hacer “observaciones” al Estudio de Impacto Ambiental. En la práctica, dicha tarea recae en un funcionario que es experto en una materia específica, y que se limita a hacer las observaciones que se siente autorizado a plantear de acuerdo a su especialización, absteniéndose de analizar el resto del estudio. Ninguno de estos servicios tiene una unidad de evaluación ambiental conformada por personas especialmente formadas, que puedan hacerse cargo de esta tarea integralmente. En la práctica, el sistema no tiene capacidad para revisar todas las variables ambientales del proyecto. Tampoco puede analizarlas de manera conjunta, porque los pocos expertos que participan en la evaluación trabajan separadamente, con lo cual la posibilidad de identificar los impactos sinérgicos de los proyectos es prácticamente nula. Como si esto fuera poco, el SEA ha desarrollado una práctica llamada en la jerga “reuniones de lobby”, en las que se sienta a negociar con la parte interesada los términos y límites en los cuales ésta se hará cargo de las observaciones hechas por los servicios públicos y la ciudadanía. Cómo es obvio, bajo estas condiciones no cabe esperar otra cosa que una lista mínima de impactos, todos de fácil solución para el titular.

Pero el asunto no termina ahí. Una vez que los proyectos son aprobados y entran en operación, empiezan a aparecer impactos ambientales no previstos y se hace evidente que las medidas de mitigación, reparación y compensación comprometidas resultan ineficaces. En ese punto, el sistema no tiene cómo remediar sus errores de procedimiento; la empresa opera conforme a la ley. El sistema tampoco tiene cómo incorporar esos aprendizajes, ni hacerlos exigibles a nuevos proyectos que se sometan a evaluación. Los nuevos proyectos pueden volver a incurrir en las mismas omisiones, errores e inconsistencias. El SEIA no tiene retroalimentación ni seguimiento de los impactos de los proyectos. A diferencia de la Ciencia, el SEIA no aprende, no es acumulativo ni autocorrectivo.

El SEIA produce un conocimiento supuestamente “verdadero” y “fiable” y, sin embargo, carece de los mecanismos que podrían dotarlo de esas virtudes. Por el contrario, campean en él el sesgo y la manipulación. A ese tipo de investigación en Ciencia se le considera fraude. Y así es como se siente la ciudadanía sometida al SEIA: defraudada y atropellada por decisiones institucionalizadas, tomadas sin fundamentos válidos y que, en consecuencia, no pueden considerarse legítimas. El SEIA necesita ser modificado, sí, pero no como pretende el gobierno. El sistema necesita ser fortalecido y rediseñado profundamente. Replicar en él los mecanismos que controlan la producción de conocimiento en la Ciencia es una medida imprescindible, que ayudaría a tomar decisiones fundadas en conocimiento válido y, por lo tanto, más legítimas. Mientras eso no ocurra, las personas sometidas al SEIA seguirán impugnado y resistiendo sus decisiones, con toda razón.

Fuente:http://www.theclinic.cl/2018/11/21/columna-institucionalidad-ambiental-sin-fundamento-valido-no-hay-decisiones-legitimas/

Chile

Ellen Lenny-Pessagno, la CEO que enfrenta las complejas semanas de Albemarle en Chile

Salió de la embajada de Estados Unidos a los cuarteles locales de la minera no metálica en el país. Desde ese puesto, su misión número uno es seguir haciendo diplomacia y conversar con empresarios, gremios y autoridades para despejar cualquier duda que pueda haber sobre la permanencia y compromiso de la empresa con las inversiones en el país.

Un nuevo trato con las autoridades. Esa es la misión con la que Ellen Lenny-Pessagno llegó para hacerse cargo -como su nueva country manager, desde el 1 de octubre- de la operación de Albemarle en el país, la firma estadounidense que es una de las tres mayores productoras de litio en el mundo.

Claro que este aterrizaje viene precedido de una trayectoria en el terreno diplomático también en Chile, pues hasta septiembre Lenny-Pessagno fue consejera de asuntos comerciales de la embajada de Estados Unidos en el país.

Su debut en Albemarle no ha sido fácil. La primera semana de octubre se supo que la Comisión Chilena de Energía Nuclear (Cchen) rechazó aumentar la cuota de producción de Albemarle (ex Rockwood) en el salar de Atacama por faltar información sobre el proceso de eficiencia que prometieron para aumentar su producción sin estresar más el salar.

Luego, el 18 de octubre, Corfo anunció que recurrirá a un arbitraje internacional por estimar que se está incumpliendo por parte de Albemarle el contrato que tiene con la estatal en orden a vender a precio preferente a la industria local el 25% de la producción (ver recuadro).

Y la semana pasada, el CEO mundial de la firma, Luke Kissam, informó en la entrega de resultados que suspendían las expansiones de carbonato de litio en Chile para enfocarse, por ahora, en la extracción de hidróxido de litio en Australia. La guinda de la torta ocurrió este martes, cuando el Servicio de Evaluación Ambiental rechazó la Declaración de Impacto Ambiental de su Planta Mejillones, con la que pretendían producir 42.500 toneladas de carbonato de litio al año, a través de una inversión de US$ 583 millones. Estos últimos dos hechos -que el CEO global anunciara frenar la inversión en Chile y que la autoridad rechazara la expansión-, aunque pareciera que estuvieran sincronizados, no lo están.

Canales abiertos con la Casa Blanca

La carrera de Lenny-Pessagno, licenciada en Administración de Empresas de la Universidad de Wake Forest, con una maestría en Comercio Internacional y Políticas de la Universidad George Mason y un programa de dirección ejecutiva en la Universidad de los Andes, siempre ha estado ligada al relacionamiento entre las empresas y el gobierno de Estados Unidos. Hasta septiembre fue consejera de Asuntos Comerciales de la embajada en Chile, pero anteriormente trabajó en posiciones similares en Argentina, México, España y Colombia, por lo que su español es perfecto y se ha preocupado de entender la idiosincrasia de los empresarios chilenos para poder relacionarse con ellos de tú a tú. Asimismo, Ellen tiene el apoyo directo de la casa matriz de Albemarle, tiene excelentes relaciones con la embajada de Estados Unidos en Santiago y mantiene los canales abiertos con la Casa Blanca

“Es dialogante, es muy cálida como persona, es de aquellas que se nota que te está escuchando”, dice alguien que se ha relacionado con ella en estas semanas. Lenny-Pessagno (53 años) está casada con Alejandro Pessagno, comisionado de Comercio e Inversión para América Latina del estado de Queensland, Australia, con quien tiene dos hijos que estudiaron en colegios chilenos y ahora siguen sus estudios en Estados Unidos. Es profesora de kundalini yoga, practica la meditación y está en pleno proceso de instalación en Chile.

Al interior de la empresa quiso dar una señal de continuidad y hasta el momento no ha movido ningún cargo clave de la administración. Asimismo, su foco hoy es Chile y no la región y sus exploraciones de nuevos negocios.

Mayor protagonismo en la industria y con el Gobierno

Una de las misiones que personalmente se impuso en su estadía en el país es tener, como representante empresarial, un mayor protagonismo dentro de la industria. Para ello se juntó con la Asociación de Industriales de Antofagasta y se comprometió a trabajar en conjunto, incluso evalúa sumarse a su directorio. Su experiencia gremial partió siendo directora honoraria de la Cámara Chilena Norteamericana de Comercio (AmCham) cuando estaba en la embajada de Estados Unidos.

Cuando arribó en octubre a la empresa de capitales estadounidenses, lo primero que hizo fue ir a Charlotte, en Carolina del Norte, Estados Unidos, donde están los cuarteles centrales de Albemarle. Allí tuvo un intenso proceso de inducción a la compañía, para alinearse con el mensaje y los objetivos de la firma a nivel global.

Luego se dedicó a conocer a las personas que trabajan en Santiago, así como en la planta La Negra en Antofagasta y en las operaciones en el salar de Atacama. En ese mismo viaje se reunió con autoridades regionales, tales como los seremis de Minería, Energía, Economía y Medio Ambiente.

Pero su cruzada política comenzará además por estos días cuando se reúna con los ministros de Desarrollo Social, Alfredo Moreno; de Minería, Baldo Prokurica, y con Juan José Obach, jefe de la oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (GPS) del Ministerio de Economía.

Sobre todo con este último encuentro, quiere dejarle en claro al Gobierno que Albemarle está y seguirá invirtiendo en el país, más allá de cualquier contingencia que tengan con otro organismo del Estado, como Corfo. Además, quiere explicar que el anuncio de suspender las expansiones de carbonato de litio en Chile tiene que ver únicamente con el momento del mercado y la demanda por el hidróxido de litio de Australia, y no con una revancha por el arbitraje anunciado por la Corfo.

Y es que si hay algo que Ellen y todos los directivos de Albemarle entienden es que el litio para Chile, como para prácticamente todos los países productores, es un tema de Estado, y como tal, quiere abrir todas las redes políticas posibles.

Pero al mismo tiempo, uno de los cometidos que tiene la exdiplomática es dar un toque de realidad al gobierno: el bautizado como “oro blanco” no va a reemplazar al cobre en importancia en la economía chilena, ni tampoco va a ser el motor principal del sistema productivo del país. Asimismo, aunque sí se puede industrializar una parte de la producción nacional del litio -y ella está convencida de que es una buena idea-, en ningún caso eso, por sí solo, va a hacer que Chile supere a otros países líderes en el desarrollo de baterías, como Corea, Estados Unidos o China. “El litio no va a ser para Chile como el petróleo de Arabia Saudita”, dice un analista que sigue la acción de Albemarle en Nueva York.

Ellen quiere ampliar el diálogo, sacarlo del foco del contrato con Corfo y hacer ver las cosas en perspectiva, mostrar los aportes en investigación y desarrollo que realizan en el país y la colaboración histórica que entregan a las comunidades locales en sus operaciones, así como las buenas relaciones que mantienen. “Quiere posicionar la marca Albemarle en Chile y contar toda la historia que ha tenido la empresa con el país”, agrega un colaborador.

Lo que Ellen Lenny-Pessagno quiere es que cuando se hable de litio en Chile, se piense en Albemarle. Y lo hará con pura diplomacia.

Fuente:http://www.latinomineria.com/2018/11/19/ellen-lenny-pessagno-la-ceo-enfrenta-las-complejas-semanas-albemarle-chile/